Tabasco
En familia por el edén
Con fértiles llanuras, imponentes ríos, selvas, manglares y montañas que esconden cascadas, este destino invita a sumergirse en la diversidad del trópico.
“Vamos a Tabasco, que Tabasco es un edén”, dice con mucha razón el coro de la canción popular. Esta rotonda geográfica conecta culturas y ecosistemas del centro de México, el golfo, el sur y la península de Yucatán. Aquí han convivido desde hace siglos las civilizaciones olmeca, maya, chol y nahua, además de las herencias española y afromestiza, que le dan a Tabasco sus colores y ritmos inconfundibles. Si estás buscando un viaje familiar distinto en un lugar sorprendente, este itinerario es para ti.
Villahermosa, punto de partida
Comenzar con un poco de contexto hará que tu viaje sea más enriquecedor. En el Museo Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara sabrás por qué las culturas prehispánicas hicieron de Tabasco su hogar. Verás esculturas, maquetas y objetos que relatan la estrecha relación que aún tienen con la naturaleza.
Para comer, la recomendación es La Cevichería Tabasco, donde la reconocida chef Lupita Vidal encarna la esencia del trópico en cada bocado. El emblemático pejelagarto asado convive con ceviches frescos y cocteles inspirados en ingredientes locales.
A unos pasos de La Cevichería Tabasco se encuentra el Parque Museo La Venta, con 22 piezas arqueológicas olmecas diseminadas entre senderos, un zoológico y a un lado de la laguna de las Ilusiones. Las imponentes cabezas colosales, los altares y estelas cobran nueva vida cuando los árboles susurran sus sombras a tu paso. Cierra el día caminando por los andadores del parque Tomás Garrido, con un mirador espectacular para apreciar el atardecer.
Un viaje al edén tabasqueño
Comalcalco: cacao y arqueología
Arranca el día en Villahermosa, en el Tianguis Campesino Jesús Taracena, para descubrir un sinfín de frutas, hierbas y otros productos únicos del trópico. Podrás probar el pozol, una bebida ancestral de maíz que al combinarse con cacao se le llama “chorote”, y las famosas tortillas de Norma Isidro, “la Güera”, rellenas de chicharrón, de ajo con queso y de otros sabores tradicionales.
Luego de desayunar, dirígete a la ruta del cacao, en Comalcalco. En la Hacienda Cacaotera Jesús María podrás visitar un cacaotal con árboles centenarios donde don Florencio te contará sobre la relación simbiótica del cacao y el ecosistema. IG @haciendajema
Muy cerca, en Finca Cholula, Manuel Valenzuela Riveroll ofrece una experiencia en el corazón de una selva restaurada por su familia. Aquí podrás saborear el xocoatl, la bebida sagrada de los mayas, con una receta llena de historia. Reserva tu experiencia con Manuel al teléfono: (+52) 933 108 6318.
A pocos pasos de Finca Cholula está la zona arqueológica de Comalcalco. Aquí, los mayas construyeron templos, plazas y relieves utilizando ladrillos de barro rojo unidos con cal de ostión, un sello arquitectónico único. Al caminar por sus colinas y basamentos, descubrirás personajes, animales y deidades como el sol, la luna, la muerte y el comercio. No dejes de visitar su pequeño museo, que alberga cerca de 400 piezas encontradas en el lugar.
Los pobladores de la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla
Magia, montes y cascadas
A una hora y media de la capital tabasqueña se encuentra Tapijulapa, un Pueblo Mágico enclavado en la sierra y rodeado de ríos y selvas. Una forma de adentrarte en esta región es con Jungla Experience e Isaac Martínez, un guía local de la etnia chol.
turismoentabasco.com
El itinerario que propone Jungla Experience lo tiene todo. Comienza en el Parque Natural Cascadas de Villa Luz, con una caminata por senderos que conducen a la cueva de las Sardinas Ciegas, donde el agua sulfurosa ha formado un ecosistema hipnótico. Los más atrevidos pueden bajar 35 metros en rapel hasta la cueva, aunque también se puede entrar caminando, eso sí, con equipo profesional. Al salir, el sendero te lleva a otras cascadas a las que puedes descender a rapel, para luego nadar en pozas de agua cristalina.
En el pueblo de Tapijulapa, la visita guiada por sus calles te permite descubrir su encanto local y sus artesanías de mutusay (bejuco). El paseo termina con una comida tradicional en alguno de los restaurantes donde sus cocineras preparan delicias de la sierra, como mone envuelto en hoja santa y pishul, una especie de tlayuda al estilo local.
Si decides ir por tu cuenta y pasas por Oxolotán, detente en el restaurante Kolem Tyuñ, donde la señora Santa Mazariego sirve desayunos, comidas y cenas tradicionales. IG @kolemtyunn
En su restaurante La Cevichería Tabasco
Manantiales del Usumacinta
Tenosique está a tres horas en carretera desde la capital tabasqueña, pero la aventura vale la pena y también puedes hacerla con Jungla Experience. Apenas llegas al mirador San Carlos, junto al río Usumacinta, te espera un desayuno tradicional con empanadas de queso, carne o camarón. Si te gusta la adrenalina, podrás experimentar el puenting, un salto pendular desde el puente de Boca del Cerro. Después inicia el recorrido en lancha por el cañón del Usumacinta: cinco kilómetros de paisajes selváticos hasta el manantial de Santa Margarita, en cuyas aguas cristalinas podrás fluir plácidamente gracias a un chaleco de flotación, mientras observas aves y árboles imponentes. Al final, visitarás la cueva del Tigre, con estalactitas, estalagmitas y murciélagos.
Antes de volver a Villahermosa, te llevarán a comer a Ribera Bistró, un restaurante que fusiona ingredientes locales con técnicas contemporáneas, como pastas con camarón de río o hamburguesas preparadas con carne de libre pastoreo y queso ahumado de la región.
IG @ribera_bistro
Cascadas
Centla: corazón acuático
Si asocias la palabra pantano con un paisaje sombrío, es porque no has visitado Centla, una de las reservas de la biosfera más importantes del continente. Sus humedales cubren más de 300,000 hectáreas y aquí se encuentran ríos, lagunas, marismas y manglares que forman un mosaico de vida y agua.
Desde Villahermosa, dirígete hacia Frontera, específicamente al Parador Turístico El Negro Chon. Él y su familia, de origen yokot’an, se han preparado para dar tours en lancha y contribuir a la conservación de la reserva. El paseo te conduce por canales de mangle rojo y blanco, lagunas ocultas y brazos fluviales. Aquí, en silencio, emergen cocodrilos, iguanas, monos aulladores, manatíes y aves como la cigüeña jabirú, garzas blancas, halcones peregrinos y más de 230 especies registradas. En el trayecto también aprenderás cómo las comunidades locales han aprendido a vivir con el agua. Una parada imperdible de este paseo es el mirador de Tres Brazos, donde confluyen los ríos Grijalva, Usumacinta y San Pedrito.
FB @elnegrochon
Sazón Ancestral
Experiencias que transforman
A tan solo 25 minutos de Villahermosa se encuentra el proyecto Sazón Ancestral, Ono’ Jëts’ekni’, liderado por la cocinera Francisca Arias y su familia, quienes han preparado una experiencia para adentrarte en la cocina tradicional yokot’an.
Luego de visitar su casa, prepararás platillos como el buk’ël k’ab, uliche rojo con pejelagarto, tamales, caldos de pescado o camarón al fogón, infusiones de matalí y chaya, y dulces tradicionales de cacao, maíz y calabaza. Cada receta es un encuentro sensorial con los ingredientes del trópico, mezclado con historias que hablan de tiempos remotos y se comparten en comunidad.
La experiencia culmina con un menú memorable de tres tiempos y sintetiza el espíritu del itinerario: un viaje que no busca entretener, sino sensibilizar y enamorar. También puedes llegar simplemente a comer, pero en ambos casos, como su servicio es muy cuidadoso y personalizado, es indispensable reservar con tres días de anticipación.
En las fincas de Villaflores
Crédito: Shutterstock.
Al despegar de vuelta a casa, el paisaje acuático de Tabasco se va alejando, pero el eco del agua, el sabor del cacao y los cantos de las aves permanecen en la memoria. La conexión entre naturaleza, cultura y comunidad se vuelven recuerdos compartidos. Es el momento para que cada integrante del viaje comparta lo que llevará consigo de vuelta a casa.
Vuela a Tabasco
Volaris opera vuelos a Tabasco desde: Villahermosa