Rubra:
regreso al origen
La reconocida chef mexicana, líder del exitoso Cosme de Nueva York, vuelve al país con Rubra, su primer proyecto propio en Riviera Nayarit.
Luego de formarse en las cocinas de Pujol y de liderar con éxito Cosme, el restaurante de Enrique Olvera en Nueva York, Daniela Soto-Innes regresa a la raíz, a lo esencial y a la tierra a través de su restaurante Rubra, dentro del colorido W Punta de Mita, en Nayarit.
¿Quién es Daniela?
Nacida en Ciudad de México y criada en Texas desde los 12 años, Daniela Soto-Innes creció en una familia donde cocinar era casi una competencia afectiva. Entre su madre, abuela y tías, todas apasionadas por la cocina, aprendió que los sabores también cuentan historias.
A los 15 años comenzó su carrera en un hotel de Houston, y desde entonces no ha parado. Tras formarse en restaurantes como Nicos y Pujol, su talento la llevó a convertirse en la mano derecha de Olvera. En 2014, con apenas 23 años, fue elegida para abrir Cosme, el debut del chef mexicano en Estados Unidos. Justo ahí fue distinguida por The World’s 50 Best y el restaurante también formó parte de la lista.
El restaurante de la chef Daniela Soto-Innes
El espacio idóneo
Rubra es más que un restaurante. Es un espacio en el que se honra el paisaje, se respetan los ingredientes y se cocina desde la emoción. Aquí, la experiencia va más allá del plato: se entrelaza con la arquitectura, el interiorismo y el entorno selvático.
El diseño del lugar, a cargo de Ana Paula de Alba e Ignacio Urquiza, fue pensado para integrarse a la costa nayarita. Tonos coral y arena, materiales naturales y detalles hechos a mano, desde las sillas hasta los jabones, evocan la textura del entorno y logran que, de alguna forma, se sienta como comer en la playa, matizado con los colores del amanecer y el atardecer.
Considerada una de las mejores del mundo
Un edén comestible
Para alcanzar una conexión íntima con el territorio, la chef y su equipo pasaron dos años preparando el terreno, literalmente. Cultivaron un jardín propio donde hoy crecen hoja santa, chaya, yaca, guayaba, Jamaica, cacao, acacia y plátano; ingredientes que brotan a solo unos pasos de la cocina y que inspiran un recorrido sorprendente por los sabores del Pacífico.
Rubra ofrece dos formas de vivir la cena: una experiencia de degustación de nueve a diez tiempos, o una selección a la carta. Destacan propuestas coloridas como la ensalada de ejotes, mango, lima y mandarina, o la tostada de carambolo con salsa de pistache. Hay que probar las albóndigas de camarón con flor de calabaza y coco; y el o-toro (atún aleta azul) con guayaba, wasabi y tamarindo, plato que equilibra dulzor, acidez y picante con sutileza. De postre, el mil hojas de guanábana, cajeta y cacao regala un final que invita a regresar.
Casa Tarasco
Un nuevo capítulo para el W Punta de Mita
Rubra se suma como pieza clave a la renovada propuesta del W Punta de Mita, resort que fusiona la cultura bohemia del surf con el arte huichol y una conexión profunda con la naturaleza. Tras una reciente renovación en habitaciones, restaurantes y espacios públicos, el hotel presume ambientes como el Wet Deck, con dos jacuzzis y una alberca con vista a la selva, y el Wet Too, una piscina para adultos con una icónica pared transparente que enmarca el mar.
Tanto el hotel como Rubra son pet friendly, lo que convierte a este rincón de Nayarit en el lugar ideal para una escapada que incluye a toda la familia. Aunque no es necesario hospedarse en el hotel para probar la propuesta de Rubra.
En cada platillo, Daniela Soto-Innes cuenta una historia de libertad y de regreso al origen, pues Rubra no solo reinterpreta la cocina mexicana con técnica, arraigo y cariño, también rinde homenaje al Pacífico y a la selva nayarita.
Vuela a Punta Mita
Volaris opera vuelos a Punta Mita desde: Puerto Vallarta