Puerto Escondido
Reiniciar la vida al ritmo de las olas
Hospedajes de ensueño, restaurantes que bien valen el viaje, mezcalerías memorables y mucha naturaleza alrededor es la promesa de un fin de semana en la costa oaxaqueña.
El sol se alza detrás de la sierra y tiñe el cielo de tonalidades naranjas y rosas que se reflejan en el Pacífico. En Puerto Escondido, el día comienza con el sonido de las olas rompiendo en la costa, un recordatorio constante de que la vida, como el mar, está en perpetuo movimiento. Este rincón de Oaxaca, imantado por la energía del océano, es mucho más que un destino turístico: es un rincón para recargar energías en un fin de semana de placer y descanso.
Un paraíso del surf
Puerto Escondido es mundialmente conocido por sus playas de oleaje potente que atraen a surfistas de todo el planeta. Playa Zicatela, con sus olas de hasta seis metros de altura, es el epicentro de la acción. Aquí, los más experimentados desafían la fuerza del mar, mientras que los principiantes pueden tomar clases en otras áreas más tranquilas. La energía se contagia e invita a sumergirse en la cultura del surf entre música a todo volumen y vendedores yendo y viniendo.
Pero Puerto, como le dicen de cariño sus habitantes y visitantes habituales, es mucho más que solo Zicatela. Playa Carrizalillo es perfecta para nadar, hacer esnórquel o simplemente descansar bajo una palmera. Playa Manzanillo, resguardada por rocas y con un oleaje suave, es ideal para familias con niños. Y playa Bacocho, con su arena dorada casi virgen, es un remanso de paz donde se puede disfrutar de la naturaleza.
En Kymaia
Un abanico de posibilidades
Si bien el surf es la actividad estrella, hay muchas más opciones para desconectar del estrés y la rutina. Los amantes de la naturaleza pueden explorar la laguna de Manialtepec, un santuario de aves y manglares donde se pueden realizar paseos en kayak o en bote. También se pueden visitar las cascadas de Copalitilla, un conjunto de pozas naturales y caídas de agua rodeadas de vegetación exuberante. O simplemente, se puede caminar por el malecón de Puerto Escondido al caer la tarde. Los bares y restaurantes se iluminan, la música resuena y el ambiente se vuelve festivo. Es el momento de tomar un coctel mientras se contempla la puesta de sol, o de bailar hasta que el cuerpo aguante.
Técnicas impecables
A otro nivel
Puerto cuenta con una amplia oferta de alojamiento, desde económicos hostales hasta hoteles boutique con diseños únicos. Casona Sforza, Kymaia, Hotel Escondido y Terrestre, por ejemplo, son refugios de excepcional diseño arquitectónico con piscina y privilegiadas vistas al mar. Todos están diseñados para favorecer la conexión con la naturaleza bajo un enfoque sostenible. Son ideales para quienes buscan experiencias de relajación y desconexión en un entorno sofisticado y de máxima privacidad.
En cuanto a gastronomía, Puerto también es un paraíso para los paladares más exigentes con experiencias que resaltan los sabores auténticos de la región, por lo que los menús cambian según los ingredientes frescos de temporada.
Aquí se puede mencionar a Almoraduz, de los chefs Shalxaly Macías y Quetzalcoátl Zurita (IG @almoraduzpuerto), con una propuesta donde Oaxaca, sus regiones y sus ingredientes endémicos son protagonistas.
Glou Glou, dentro de Casa TO, está dirigido por una dupla muy talentosa conformada por el chef Luis Pabón y la sommelière
Gabriela Moreno. Con un dominio técnico y una sensibilidad especial para armonizar ingredientes sin perder la sutileza, cada plato es una verdadera obra de arte, una pieza de alta cocina.
IG @glouglou.mx
Otras propuesta en sintonía con el entorno es La Bóveda, dentro de Casona Sforza, donde los chefs Andrés Trujillo y Vanessa Franco recurren a técnicas refinadas para hacer brillar los ingredientes locales.
IG @laboveda.casonasforza
Algo muy similar y a su manera hace Septimus, dentro de Kymaia, un hotel boutique de reciente apertura. Aquí el chef Eduardo García (Máximo Bistrot, Havre 77 y Lalo!) se ha inspirado en la riqueza de los mares locales para crear una cocina creativa y sustentable.
IG @septimus.rest
Finalmente, no hay que olvidar la mixología en esta latitud, dominada por la cultura del mezcal. En el Bar Cobarde, en Punta Pájaros, cada botella tiene una historia que contar, pues se trata de lotes pequeños que provienen de comunidades o palenques familiares. En su barra y bajo una palapa, el chef Ricardo Mata combina sabores mediterráneos, ingredientes de la zona y mixología con mezcales.
En La Bóveda
Por su paisaje, sus olas indómitas y su ambiente relajado, en Puerto Escondido uno puede darse el lujo de simplemente ser. Ya sea surfeando, contemplando las puestas de sol, disfrutando un menú irrepetible o caminando por la playa, un fin de semana en Puerto es suficiente para soltar el estrés y recargar energías.
Vuela a Puerto Escondido
Volaris opera vuelos a Puerto Escondido desde: Ciudad de México y Guadalajara.