ALMA VIAJERA

Mazatlán

Una joya en familia

Por Ivett Rangel

La Perla del Pacífico resurge en el radar como un destino que tiene algo para toda la familia.

Para Mazatlán no hay edad. Su rica historia, sus hermosas playas y sus nuevas experiencias han convertido a la llamada Perla del Pacífico en un epicentro en el panorama turístico de las familias. Lejos de ser solo un puerto camaronero o un destino con una intensa vida nocturna, la ciudad llama a vivir unas vacaciones para atesorar entre generaciones. 

Mazatlán

la Perla del Pacífico, se renueva con resorts llenos de diversión, playas y paseos para toda la familia. Crédito: Unsplash/Alethia Briones.

Para vacacionar juntos

Esta nueva era llega con el Dreams Estrella del Mar Mazatlán Golf & Spa Resort, un lugar realizado especialmente para las familias, con suites con acceso directo a la alberca y habitaciones conectadas, así como dos piscinas frente al mar y la playa más tranquila. 

Su parque acuático tiene un río lento que pasa por la ludoteca, y un santuario de tortugas marinas, el más grande de Sinaloa, que permite a los huéspedes involucrarse en la conservación de la fauna local.

Las albercas cuentan con un fondo muy interesante, una mezcla de piedras naturales que da la sensación de estar en el mar. El parque acuático es uno de los preferidos de los niños; además de los toboganes, los invita a hacer muchísimas actividades en todo momento: jugar futbol y voleibol, o cocinar pizzas y galletas. 

Los niños de tres a 12 años tienen el Explorer’s Club, donde participan en actividades supervisadas, como campamentos y competencias de castillos de arena. Los adolescentes de 13 a 17 años encuentran en el Core Zone Teens Club su propio paraíso, con una pequeña discoteca, noches de cine y videojuegos. 

Pequeños chefs

Como parte de una alianza entre Hyatt Hotels Corporation y Endemol Shine North America, Dreams Estrella del Mar estrenó hace poco la experiencia culinaria interactiva MasterChef Junior, diseñada para que los niños de entre cuatro y 12 años exploren su creatividad, creen recetas con la caja misteriosa y cumplan desafíos. Todo como en el famoso programa internacional.  Incluye, además, un menú especial “para niños, hecho por niños”, diseñado por el ganador de la temporada 9 de MasterChef Junior, Bryson McGlynn, y la semifinalista de la temporada 8, Ivy Childs.

Esta experiencia es una oportunidad fantástica para que los niños exploren nuevos sabores, aprendan habilidades básicas de cocina y se diviertan en un entorno seguro y supervisado. 

Y aunque resulta casi imposible querer salir de este resort ubicado en la comunidad de Estrella del Mar, sirve de campamento base para explorar la riqueza cultural y natural de Mazatlán, creando una aventura inolvidable para todos. 

La historia del puerto

se mantiene viva en espacios como el centro histórico, el malecón y el Museo Nacional de la Ballena, además de sus playas con hermosos atardeceres. Crédito: Shutterstock.

Un vistazo al fondo marino

El paseo por Mazatlán comienza en el malecón, considerado el más largo de México con 21 kilómetros de extensión. Las familias disfrutan de paseos en bicicleta o simplemente caminan mientras contemplan las esculturas enmarcadas por el Pacífico. Hay zonas de juegos infantiles y vendedores que ofrecen antojitos locales. 

De aquí pueden conectar con el Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés, que se ha convertido en el más grande e importante de América Latina desde su apertura en mayo de 2023. Este recinto sumerge a los visitantes en la riqueza marina de la región con exhibiciones interactivas, túneles submarinos y una gran diversidad de especies marinas. Los niños quedan fascinados con la posibilidad de observar de cerca tiburones, mantarrayas y coloridos peces tropicales, aprendiendo sobre la importancia de la conservación de los océanos de manera divertida y educativa.

Aún más nuevo pero igual de maravilloso es el Museo Nacional de la Ballena (MUNBA), un espacio construido con contenedores marítimos que permite adentrarse en el mundo de los cetáceos, desde las majestuosas ballenas hasta los incansables delfines. Este recinto se encuentra ubicado detrás del Observatorio 1873, otra escala imperdible para quienes buscan las mejores panorámicas del destino. 

Después de un día de playa

nada como adentrarse en las calles históricas de Mazatlán, donde se puede pasear sin prisas, descubrir sus plazas, comprar un helado o probar las delicias de la cocina sinaloense.
Crédito: Shutterstock.

No pierdan la oportunidad de ascender el cerro del Crestón para admirar el faro de Mazatlán, uno de los más altos del mundo. Es una caminata desafiante pero gratificante, con vistas que quitan el aliento al llegar a la cima, un logro familiar para celebrar.

Y como broche de oro: el centro histórico, con sus calles empedradas y arquitectura colonial, ofrece una experiencia cultural inmersiva, perfecta para pasear sin prisas, descubrir sus plazas y disfrutar un helado o comprar un recuerdo local.