ENTRE LÍNEAS

El Principito en San Salvador

Por: Ivett Rangel

En la capital de El Salvador se encuentra un jardín fantástico que rinde homenaje al El Principito.

Consuelo Suncín, escritora salvadoreña y esposa del autor de El Principito, nació entre los volcanes salvadoreños. Ella fue la inspiración para que Antoine de Saint-Exupéry creara la Rosa, uno de los personajes centrales de la historia que hoy el mundo entero lleva en el bolsillo. 

Consuelo fue el fuego y la fragancia que el Principito juró proteger bajo un biombo de estrellas, y ese romance eterno hoy toma forma en el parque El Principito, un refugio mágico ubicado entre Santa Tecla y Antiguo Cuscatlán, sobre el bulevar Merliot, a unos 20 minutos del centro de San Salvador. 

La capital salvadoreña

no solo presume tranquilidad y modernidad, también resguarda edificios con mucha historia y espacios verdes como el del parque El Principito, en Santa Tecla.
Crédito: Shutterstock.

En el parque, las acuarelas del autor cobran vida en esculturas monumentales: allí están el elefante dentro de la serpiente, el zorro, el astrónomo, el avión del piloto y, por supuesto, la Rosa y el Principito, custodiados por el mismo horizonte que inspiró los volcanes del Asteroide B-612.


El parque El Principito es de libre acceso; abre sus puertas desde las 5:00 a.m. y hasta la medianoche, permitiendo que el milagro ocurra dos veces al día: al amanecer, cuando la flor despierta, y al caer la tarde, cuando el parque se ilumina recreando un firmamento propio. Es el lugar perfecto para contemplar las puestas de sol que tanto amaba el Principito, recordando que “lo esencial es invisible a los ojos”. 

En el parque El Principito

se percibe el cariño que Antoine de Saint-Exupéry sentía por El Salvador, tierra de volcanes que vio nacer a su esposa, Consuelo Suncín. Crédito: Shutterstock.

En tu próximo viaje a El Salvador, explora el paisaje volcánico que cautivó al aviador y adéntrate en el parque que resguarda una de las historias más famosas de la literatura.