Dos caras de Guanajuato
Menos de 100 kilómetros separan a Salamanca de San Miguel de Allende. El primero, un destino devoto de la aventura. El segundo, epicentro de arte y hedonismo. Ya sea con vino o con mosquetones, el estado de Guanajuato se luce en grande.
Guanajuato es uno de los estados más grandes de México y alberga destinos muy variopintos. Ubicado en el corazón del país, este territorio es famoso por sus estudiantinas, sus ciudades coloniales, sus cultivos de fresa, su cajeta artesanal, sus tequilas y sus caminos mineros. Entre muchos, muchos otros atractivos.
Aquí basta con recorrer distancias cortas para cambiar unos mundos por otros: Salamanca y San Miguel de Allende son prueba de ello. Un recorrido de apenas hora y media al volante cambia los campos de nopal, las cantinas tradicionales y la geología caprichosa de Salamanca por los hoteles lujosos, las galerías de arte y los viñedos de San Miguel de Allende.
En las siguientes páginas te recomendamos dos planes muy distintos para sacar provecho a la riqueza cultural, natural y culinaria de Guanajuato. Salamanca, en plan aventurero. San Miguel de Allende, en plan sibarita. Con tiempo, ganas y presupuesto, es posible disfrutar los dos.
Para vivir la riqueza cultural, natural y culinaria de Guanajuato
Salamanca aventurera
El municipio de Salamanca es conocido por sus nieves de pasta, su producción de nopal y sus cantinas atrapadas en el tiempo. Por suerte, esta región extiende sus encantos en campo y ciudad. Los parajes salmantinos menos domesticados esconden valles que sirven para liberar adrenalina.
Entre la cabecera municipal y la comunidad de La Ordeña, sobre una carretera poco concurrida, las curvas resguardan un monolito que se entiende bien con cuerdas y mosquetones. Parador Peña Sola abrió sus puertas en 2017 como un restaurante campestre; sin embargo, fue la geografía la que despertó los antojos más particulares. Ahora, las cazuelas de barro comparten protagonismo con arneses, puentes y cascos.
Con la ayuda de un guía especializado, el monolito de Peña Sola se transforma en una vertical que seduce a escaladores de todos los niveles. En plan primerizo, los 18 metros de la pared conocida como La Escuelita bastan para entretenerse medio día. En plan extremo, los 45 metros de La Gorila imponen algo más que respeto. En cualquiera de los casos, escalar es el principio. Como todo lo que sube tiene que bajar, la experiencia incluye rapel de regreso.
Abierto de miércoles a domingo, el Parador Peña Sola ofrece diferentes actividades al aire libre, como senderismo, observación de fauna silvestre, puentes colgantes y escalada en roca. Además, pensando en quienes prefieren cielos estrellados que aires acondicionados, cuenta con espacios designados para acampar. Los recorridos guiados se ofrecen con reservación previa.
Después de practicar rapel en el monolito Peña Sola
San Miguel de Allende sibarita
Cuando se trata de turismo al interior del país, pocos destinos son tan seductores como San Miguel de Allende. Colmada de terrazas, tiendas de diseño y monumentos históricos, esta ciudad no necesita vista al mar para llamar la atención. Aquí conviven mercados tradicionales y empedrados inmunes al paso del tiempo con cocinas de autor y hoteles diseñados para consentir a sus huéspedes.
Una de estas propiedades es el pequeño NUMU Boutique Hotel. Ubicado en centro histórico, esta propiedad abrió sus puertas en 2023. Además de ofrecer todos los servicios de un hotel cinco estrellas, como concierge y room service, NUMU presume una azotea que cuenta con una alberca infinita y restaurante con vistas panorámicas. Además, el hotel funciona como una suerte de galería de arte con exposiciones que cambian cada tres meses.
Para dejarse consentir en plan relax, el spa de NUMU ofrece tratamientos insignia diseñados con productos de la región, específicamente, exfoliantes y lavanda fresca de Villavanda. Entrada la tarde, con antojos hedonistas, una visita a Cava Garambullo es una gratísima sorpresa. Ubicada en las afueras de San Miguel, esta microbodega produce vino natural con toda la onda y sin pretensiones innecesarias. Para visitarla es indispensable reservar.
El centro de San Miguel también esconde tesoros. Algunos obvios y conocidos, como la parroquia de san Miguel Arcángel y la Fábrica La Aurora, un antiguo recinto industrial transformado en talleres y galerías artísticas. Otros más discretos, como Arde Gallery (ardegallery.com), que reúne arte contemporáneo, y Doce 18 Concept House (doce-18.com), una casona que reúne desde productos de diseñadores locales hasta pan dulce de los hornos de Panio (panio.mx).
En San Miguel de Allende
Ya sea para apreciar el paisaje con trago en mano o para adentrarse en él equipado con arneses, Guanajuato es una joya. Y si a ellos sumamos los encantos de Guanajuato capital, en lugar de un fin de semana hace falta un mes para viajar por el estado.