FUERA DE RUTA

Atlixco: pueblo de flores, ovnis y festines

Por: Marck Gutt, Don Viajes

Este Pueblo Mágico, uno de los más visitados en Puebla, sabe cómo seducir al viajero. Si no es con sus edificios históricos o sus vinos espumosos, lo hace con sus campos de cempasúchil o sus enigmáticas presencias extraterrestres.

Tan solo 30 kilómetros separan a la ciudad de Puebla de Atlixco. La distancia, en especial con una mancha urbana voraz, apenas se nota. Con el clima, en cambio, la historia es otra. La diferencia de altitud entre Puebla y Atlixco, de aproximadamente 300 metros, es la responsable de que estas ciudades hermanas sean, en muchos sentidos, tan distintas.

Atlixco presume uno de los climas más envidiables de México, con un termómetro bastante balanceado. Al parecer, no solo los humanos estamos de acuerdo. Aquí, las flores de cempasúchil y los seres de otros mundos se sienten como en casa. Tanto, que la ciudad se conoce también como Atlixco de las flores y Atlixco de los ovnis.

Decretado Pueblo Mágico en 2015, Atlixco es uno de los destinos más interesantes del estado de Puebla, pues augura una dosis equilibrada de naturaleza, historia y hedonismo.

Hacienda Santo Cristo: hospitalidad con historia

El recorrido empieza en Hacienda Santo Cristo. Un lugar que es, simultáneamente, novedad e historia. De las haciendas virreinales con construcciones en pie, esta es una de las más antiguas de México. Erigida a mediados del siglo XVI, la iglesia conocida con el nombre de Cristo Chico ha sobrevivido a varios cambios de dueño, parcelaciones de tierra y abandonos prolongados.

Catalogados como monumentos históricos por el INAH, la iglesia y el granero de la hacienda fueron adaptados para convertirse en un hotel boutique. En 2019, al mando de Grupo Café Plaza, Hacienda Santo Cristo abrió sus puertas al público. Y hace apenas un año, al complejo histórico se sumó un ala moderna con spa, temazcal, cafetería y alberca climatizada. 

Hoy, el hotel cuenta con 26 habitaciones y un jardín en el que dan ganas de casarse que le han valido el distintivo Tesoros de México. A la lista de atractivos memorables hace falta agregar la cocina del chef Cristofher Mendoza Gamez. El menú, que cambia con las temporadas, incluye platillos como chile en nogada, papaya nixtamalizada con sikil pak y enchiladas con degustación de tres moles.

haciendasantocristo.mx

Atlixco

no solo tiene un clima de eterna primavera, también alberga campos de flores, viñedos, cocina deliciosa y lugares que fusionan historia y hospitalidad, como Hacienda Santo Cristo.
Crédito: Marck Guttman.

Ceniza y Villa Nolasco

Durante el virreinato, a Atlixco se le conocía como el granero de la Nueva España. Ahora, los campos que alguna vez fueron trigales, lucen hoy un colorido distinto. Desde el Mirador de Cristal, inaugurado hace tres años, las vistas comprueban el amor por las flores y el aguacate. Cuando se trata de productos locales, sin embargo, Atlixco tiene un par de ases bajo la manga.

El primero es Villa Nolasco, un proyecto con tres décadas de historia. Fundada por la casa hogar IPODERAC con el objetivo de cubrir gastos, esta quesería se ha convertido en una marca reconocida. Sus quesos estilo europeo, como brie y raclette, se consumen en restaurantes de la región y se consiguen en tiendas gourmet y en la propia fábrica.

IG: @quesosvillanolasco

El otro es Ceniza, un espumoso que rinde homenaje a los volcanes y a la historia vitivinícola de Puebla. Creado por Domingo Minutti con asesoría de Hugo D’Acosta y diseño de Kato Lopezcleres, el viñedo Santo Domingo logró, tras años de tintos en ascenso, un brut rosado excepcional. Hoy, Ceniza es el maridaje por excelencia de los chiles en nogada.

santodomingo.com.mx

En el Mirador de Cristal de Atlixco

podrás apreciar la magnificencia del Popocatépetl y la riqueza de este Pueblo Mágico, ideal para una escapada de fin de semana. Crédito: Marck Guttman.

Metepec: cascadas, chacuacos y platillos voladores

Atlixco está rodeado de comunidades conocidas como “juntas auxiliares”, y una de ellas, Metepec, es el lugar indicado para salir de excursión en busca de historia aguerrida, naturaleza accesible y agua de manantial.

Un viaje por carretera de 15 minutos basta para llegar a Metepec, un pueblo ligado a la historia de los derechos laborales en México. En el siglo XX, esta localidad acogió una de las fábricas textiles más importantes de la región. Convertida en un centro vacacional, la antigua fábrica alberga albercas, instalaciones deportivas y un museo dedicado a la lucha obrera.

centrovacacionalmetepec.com.mx

En términos de naturaleza, Metepec tiene su riqueza. Además de postales protagonizadas por el Popo y el Izta, los volcanes icónicos del centro de México, la junta cuenta con atractivos como la cascada de San Pedro y el mirador del Ovni. Si bien el monumento es una vieja torre de agua revestida, la zona tiene fama de ser un lugar con mucha actividad paranormal. 

Como buen destino poblano

Atlixco se distingue por su buena mesa y sus proyectos ligados al terruño, como los quesos de Villa Nolasco y los espumosos de Viñedo Santo Domingo. Crédito: Marck Guttman.

La combinación ecléctica de atractivos, que incluye promesas de primavera eterna, catas de vino local, actividad paranormal e iglesias que rondan los 500 años de historia, hacen de Atlixco un destino rico en experiencias.