A LA CARTA

Desayunar en Rulfo

Un gran punto de partida

Por: Luza Alvarado

Por sus sabores, sus espacios y su ubicación estratégica, Rulfo, en Polanco, es una gran opción para desayunar toda la semana.

En el corazón de Polanco, a unos pasos del Bosque de Chapultepec y a minutos de los grandes museos de la ciudad, el restaurante Rulfo, dentro del hotel Hyatt Regency Mexico City, propone una forma distinta de iniciar el día. Bajo la visión del chef Jorge Cobos, el desayuno buffet de Rulfo no es un trámite entre la cama y la agenda; mucho menos un “restaurante de hotel” con sabores estandarizados. Es una oportunidad para comenzar el día con intención, acompañado de sabores frescos y reconfortantes, en una ubicación estratégica tanto para quien está de visita en la ciudad como para quien busca un espacio creativo.

Como punto de partida

La ubicación de Rulfo es un detalle crucial. Polanco es uno de los barrios más dinámicos de la Ciudad de México: sus avenidas arboladas concentran galerías, boutiques, embajadas y algunos de los restaurantes más relevantes del país. Pero su mayor activo es la proximidad al Bosque de Chapultepec, el pulmón verde de la capital, y a museos de talla mundial como el Museo Nacional de Antropología, el Museo Tamayo o el Museo de Arte Moderno. Desayunar en Rulfo significa arrancar la jornada desde un nodo estratégico: a pie, en bicicleta o a unos minutos en transporte, la ciudad entera se vuelve accesible, sobre todo si estás de viaje y quieres aprovechar cada hora. No existe mejor punto de partida.

Desayunar en Rulfo

significa empezar tu viaje desde un lugar estratégico: a pie, en bicicleta o a unos minutos en transporte, la Ciudad de México se vuelve accesible.
Crédito: Cortesía Hyatt Regency Mexico City.

Un buffet con carácter propio

La propuesta gastronómica de Rulfo combina la tradición mexicana y las influencias internacionales. La estación de antojitos al comal ofrece quesadillas preparadas al momento con chicharrón prensado, flor de calabaza, tinga de pollo o queso Oaxaca. La panadería es elaborada diariamente en casa: panes de masa madre, croissants de almendra, conchas, carteras de queso y Garibaldis completan la oferta.

En la zona de cocina caliente hay guisados que van cambiando a lo largo de la semana, por ejemplo: cochinita pibil, pipián verde, pastor, etcétera. Ahí mismo se preparan huevos al gusto y chilaquiles. Si andas por ahí el domingo, la recomendación es que los combines con carnitas y una salsa de chile manzano, ambos con mención honorífica.

Si eres más de sándwiches y vegetales, el buffet tiene una sección de charcutería europea con salmón, quesos seleccionados y focaccias, junto una barra de ensaladas, breve pero bien pensada.

Si vas a correr, a andar en bici o a caminar por Chapultepec

el buffet de Rulfo es una recompensa a la altura del esfuerzo, con opciones frescas, ligeras y muy variadas. Crédito: Cortesía Hyatt Regency Mexico City.

Para reponer energías

Aunque Rulfo está dentro del hotel, no tienes que ser huésped para disfrutar del desayuno. Si vas a correr, a andar en bici o a caminar por Chapultepec, este buffet se presenta como una recompensa a la altura del esfuerzo, incluso si quieres algo ligero. La estación de frutas de temporada y la selección de granolas, yogures, chía pudding y mieles de agave, maple y panal ofrecen una alternativa nutritiva. Los jugos del día y las infusiones complementan la propuesta para quienes prefieren un desayuno más zen. El atole y el café de olla, en cambio, son un abrazo cálido que entiende la mañana como un ritual.

Guisos mexicanos

barra de charcutería y quesos, pan dulce, estación de quesadillas, jugos, fruta, ensaladas… El desayuno de Rulfo propone un recorrido que equilibra sabores locales e influencias internacionales. Crédito: Cortesía Hyatt Regency Mexico City.

Y para hacer negocios

Rulfo funciona también como escenario propicio para un desayuno de trabajo. El restaurante cuenta con distintos ambientes que van desde áreas abiertas y luminosas hasta rincones más íntimos y privados, lo que permite elegir el tono de cada reunión sin sacrificar comodidad. La atmósfera es formal sin ser rígida: la hospitalidad del equipo, la amplitud y la calidad del entorno crean las condiciones para una conversación creativa y productiva. De lunes a viernes, el buffet está disponible desde las 06:30 hasta las 11:00 de la mañana, un margen generoso que se adapta a cualquier agenda ejecutiva, y el domingo se extiende hasta el mediodía.

Rulfo no pretende ser un restaurante de hotel. Es un espacio confiable para probar sabores de temporada, con una hospitalidad pulida y nada pretenciosa y, sobre todo, una ubicación estratégica si vas a estar por la zona centro. Ya sea que lo elijas para cargar energías antes de recorrer los museos de Chapultepec, después de un entrenamiento en el bosque o en el marco de una reunión de negocios, el desayuno en Rulfo es una buena decisión para comenzar el día en la Ciudad de México.

IG: @rulfomx