Un brindis por Honduras
En un territorio donde conviven arrecifes, montañas y ciudades coloniales, las bebidas locales son el motivo perfecto para explorar culturas, paisajes y sabores dignos de un viaje.
Honduras se ha ganado un lugar en el mapa del buceo internacional gracias a las playas caribeñas que cobijan parte del arrecife mesoamericano, el segundo sistema coralino más grande del mundo. Sin embargo, en tierra firme, las estelas y el arte de la antigua ciudad maya de Copán, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, dan cuenta de un pasado monumental.
A la lista de atractivos más conocidos se suman reservas ecológicas y parques nacionales como Cerro Azul y Meámbar. En suma, un abanico de destinos donde el protagonismo lo comparten naturaleza e historia. Con razón de sobra, estos sitios acaparan la atención de los visitantes, pero los viajes en territorio catracho, el gentilicio popular de los hondureños, van más allá de una expedición estilo Indiana Jones o de buscar a Nemo.
Honduras es un país pequeño, pero sumamente diverso. Y para prueba, sus bebidas. Además del café y del cacao, referentes inevitables, el ombligo de Centroamérica presume desde bebidas prehispánicas hechas a base de maíz hasta cervezas artesanales con mezclas frutales. Con o sin alcohol, de las playas del Caribe a los bosques de montaña, Honduras también se recorre y disfruta a sorbos.
Al visitar las comunidades garífunas
Crédito: Shutterstock.
Gifiti en la costa garífuna
En la franja costera del norte de Honduras, incluidas las islas del Caribe, la cultura garífuna está muy presente. Este pueblo de origen africano, con lengua y tradiciones propias, es el alma del Caribe catracho. Música punta, pesca artesanal y cocina a base de coco forman parte de una identidad reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Es en estas comunidades donde se encuentra el gifiti, una bebida asociada a la medicina popular y a la celebración. Elaborado con aguardiente macerado, este licor tradicional se prepara con raíces y hierbas locales. A diferencia de un refresco de cola, el valor del gifiti no está en una única receta secreta, sino en las variaciones que se dejan ver de casa en casa y de comunidad en comunidad.
La zona arqueológica de Copán
Puerta de entrada al Caribe y a las comunidades garífunas, el gifiti es al mismo tiempo bebida y emblema cultural. En localidades que van desde Tela hasta Trujillo, es posible sumarse a recorridos comunitarios, talleres de cocina tradicional y muestras de música punta. ¿Algo más? Esta región es ideal para hacer esnórquel, disfrutar de playas de postal y visitar el Parque Nacional Jeannette Kawas.
El lago volcánico de Yojoa
Fermentos e infusiones en Copán
En el occidente del país, Copán Ruinas se presenta como uno de los destinos consagrados de Honduras. Los viajeros acuden al sitio arqueológico con la promesa de ver estelas mayas y guacamayas escarlata, pero aún hay más. A pocos minutos del parque se encuentra El Lugar del Té y Chocolate, un proyecto independiente que nació para reforestar un territorio antes destinado a ganadería.
FB: @ElLugardelTeyChocolate
Ubicado en una casona con vistas abiertas, el local sirve infusiones y fermentos elaborados con plantas de su propio huerto. Además de distintas versiones de chocolate caliente artesanal, preparan té con cáscara de cacao. También ofrecen kombucha de noni, un fruto originario del sudeste asiático que hoy es ampliamente cultivado en zonas tropicales de América.
Además de probar diferentes bebidas, es posible recorrer el jardín comestible y conocer el proceso de siembra que ha permitido recuperar cobertura vegetal en la zona. El proyecto, que apuesta por reverdecer la zona, es ideal tanto para observar aves como para probar diferentes productos locales. El Lugar del Té y Chocolate también cuenta con una sucursal en Antigua, Guatemala.
Copán Ruinas alberga El Lugar del Té & Chocolate
Cerveza artesanal junto al lago
Entre San Pedro Sula y Tegucigalpa descansa el lago de Yojoa, el único de origen volcánico en el país. Rodeado de montañas y áreas naturales protegidas, este es uno de los destinos que sirven como base para practicar ecoturismo en Honduras. A menudo incluido en circuitos turísticos, el lugar ofrece senderos rodeados de cafetales, bosque nuboso y cientos de especies de aves.
Cerca del extremo norte del lago se encuentra D&D Brewery. Considerada entre las pioneras de la cerveza artesanal en Honduras, esta compañía independiente produce cerveza de barril con recetas que varían según la temporada. La carta puede incluir pale ale, porter con café y cervezas frutales elaboradas lo mismo con piña o coco que con fresa o moras.
El complejo funciona también como lodge, spa y centro de actividades. Desde allí se organizan excursiones al Parque Nacional Cerro Azul Meámbar, recorridos en panga para observar aves en el lago y caminatas a diferentes cascadas cercanas. Además de cerveza, D&D Brewery ofrece sodas artesanales, comida vegetariana y platos libres de gluten.
En Semuc Champey
Cremas de café Timoshenko
De vuelta en el occidente hondureño, la localidad de Santa Rosa de Copán es conocida por su tradición tabacalera y su arquitectura victoriana. La ciudad es cuna de Timoshenko, un licor de café cuya historia se remonta a la década de 1940. La bebida forma parte del imaginario local santarrosense tanto como los puros, el clima templado y el chanchito horneado.
IG: @licortimoshenkohn
Creada por Micaela Peña, la receta original combina café con aguardiente y azúcar. Pensemos en Licor del 43 o Kahlúa, pero en versión catracha. Con el tiempo, la empresa amplió el catálogo a cremas de café y licores de frutas y cacao. ¿Y qué tiene que ver la familia Peña con el militar soviético Semyon Timoshenko? Nada. El nombre fue adoptado por casualidad.
Santa Rosa de Copán invita a recorrer iglesias, parques y miradores. Además, la región integra la Ruta del Café de Honduras, con fincas productivas abiertas al público. Eso sí, pasar por la ciudad sin visitar el bar de Timoshenko es casi sacrilegio. El local, lleno de fotos antiguas y paredes tapizadas de firmas, sirve un shot preparado con licor de café, leche y crema chantillí.
Honduras es un destino para viajeros dispuestos a descubrir sus propias experiencias.
Maíz en vaso
Bebidas como el pozol, el chilate y el pinol son preparaciones tradicionales presentes en mercados, puestos callejeros y comedores populares de distintas regiones del país. En buena parte de Honduras, pero especialmente en los departamentos sureños de Choluteca y Valle, el maíz está presente ya no hasta en la sopa, sino hasta en las bebidas.
El pozol se elabora con maíz cocido mezclado con agua y, en ocasiones, cacao. El chilate, que suele tomarse tanto frío como caliente, combina maíz con jengibre y especias. El pinol, hecho con maíz tostado y molido, se mezcla con leche o agua y azúcar. Las recetas varían según la región y la tradición familiar, pero no pueden faltar en la gastronomía típica hondureña.
Maíz aparte, el sur hondureño ofrece esteros, manglares y acceso al golfo de Fonseca. En Choluteca, los mercados funcionan como escaparate de la cocina popular. Estas bebidas, vinculadas a tradiciones mesoamericanas, recuerdan que el maíz no solo se come, también se bebe.
Entre puentes colgantes y senderos de selva
Brindar en Honduras puede significar alzar una cerveza artesanal frente al lago de Yojoa, un shot de licor de café coronado con crema batida en Santa Rosa o un vaso de licor preparado con corteza de árboles en el Caribe. En cualquier caso, una cosa es innegable: si bien es pequeño, Honduras es diverso y delicioso en partes iguales. ¡Salud!