De Finde

Fredericksburg

Con espíritu alemán

Por: Mariana Mijares
Por Marco Garófalo

Célebre por sus viñedos, este destino combina la tradición texana con un espíritu alemán que se refleja en sabores y tradiciones.

Cerca de San Antonio, entre colinas onduladas, campos llenos de vida y graneros históricos, Fredericksburg es un destino con un centro histórico de fachadas centenarias, museos que narran la vida de los pioneros, jardines de hierbas aromáticas y senderos que invitan a contemplar las estrellas. Un lugar perfecto para un fin de semana diferente en el corazón de Texas.

Un pueblo alemán

Fredericksburg es una comunidad texano–alemana realmente auténtica. Podrás comprobarlo al explorar el histórico Main Street: edificios de piedra caliza, casas antiguas convertidas en tiendas y restaurantes, iglesias y estructuras que conservan el trazo de los primeros colonos. 

Esa identidad nace de los pioneros alemanes que llegaron hace más de 175 años en busca de nuevas oportunidades bajo el amparo del Adelsverein, la Sociedad para la Protección de Inmigrantes Alemanes que fundó Fredericksburg en 1846. Los recorridos de Fredericksburg Tours te llevan por las casas de los primeros inmigrantes, incluidas las famosas Sunday Houses, pequeñas construcciones donde las familias pasaban el fin de semana cuando venían desde sus ranchos para ir a misa o a comerciar. Cerca, el Pioneer Museum Complex reúne estructuras auténticas del siglo XIX: una escuela antigua y casas de piedra y madera, espacios donde se recrea la vida cotidiana de aquellos colonos. 

La cerveza bávara

se elabora con solo cuatro ingredientes: lúpulo, cebada, levadura y agua de manantial, y en Fredericksburg se puede probar en una cervecería de inspiración europea.
Crédito: Altstadt Brewery.

Galerías y tesoros hechos a mano

La calle principal, Main Street, concentra un distrito histórico con alrededor de 150 tiendas, galerías y boutiques, por lo que, más que ir de compras, puedes adquirir objetos con verdadera historia: artesanías, adornos para casa o piezas de arte más allá del típico souvenir. 

También puedes incluir paradas deliciosas, como Chocolat (liquidchocolates.com), que tiene chocolates artesanales y con rellenos cremosos. Para llevar un poco de la esencia de Fredericksburg a casa, Das Peach Haus (IG: @daspeachhaus), la histórica tienda donde nació Fischer & Wieser, produce desde salsas, aderezos, mermeladas, jaleas, pastas, dips e incluso mezclas para coctelería. Además del edificio centenario, ofrece vistas a los huertos y al estanque, clases de cocina, degustaciones de vino y, en temporada, música en vivo. 

Fredericksburg

fue fundada por pioneros alemanes que llegaron a Texas hace más de 175 años. Su legado sigue vivo en casonas históricas, sonidos, fiestas y sabores de tradición bávara. Crédito: Rhiannon Taylor.

Sabores con historia

En Fredericksburg, la gastronomía conecta Texas y Alemania. Una forma de comprobarlo es sentarte a la mesa de The Ausländer (theauslander.com), un clásico que sirve platillos bávaros en una terraza ideal para brindar con cervezas frías. 

Por la noche, Otto’s German Bistro (ottosfbg.com) lleva la herencia bávara a un terreno contemporáneo gracias a un menú que cambia con las estaciones y prioriza ingredientes locales y sustentables, como productos de ranchos cercanos y pescados de fuentes responsables.

Altstadt Brewery (altstadtbeer.com) es una cervecería bávara que sigue la histórica ley de pureza de 1516. Sus cervezas se elaboran con solo cuatro ingredientes: lúpulo, cebada, levadura y agua de manantial, y se disfrutan en un complejo de inspiración europea. 

El lado verde se vive en Hill Country Herb Garden (hillcountryherbgarden.com), un espacio con cocina realmente inspirada en el jardín. El menú incorpora sus propias hierbas frescas, como los cocteles aromáticos con romero o lavanda y platos que celebran los productos de temporada. 

Fredericksburg ha ganado fama

por sus viñedos, pero su encanto alemán se sostiene en una comunidad que honra su historia tanto en las huertas como en cada rincón de la ciudad. Crédito: Shutterstock.

Estrellas y senderos

Fredericksburg es una puerta de entrada natural al Hill Country. Desde aquí puedes visitar Enchanted Rock State Natural Area, un enorme domo de granito que invita a subir al amanecer, para disfrutar de temperaturas más frescas y vistas de 360 grados. El área ofrece campismo, zona de picnic, exhibiciones interpretativas y zonas para escalar roca.

Por la noche, el parque se transforma en un gran observatorio natural, pues su denominación como “cielo oscuro” lo hace uno los mejores lugares en Texas para observar estrellas. 

La herencia alemana también se extiende más allá del pueblo. A orillas del río Pedernales, el Lyndon B. Johnson State Park & Historic Site y el Sauer-Beckmann Living History Farm recrean la vida en una granja texano-germana de principios del siglo XX. Los intérpretes usan ropa de época y se encargan de las tareas diarias como lo hacía una familia de granja: alimentan animales, cocinan y trabajan la tierra. 

Antes de despedirte del Hill Country, detente en Wildseed Farms, la granja de flores silvestres en funcionamiento más grande de Estados Unidos en la que puedes recorrer campos que cada primavera se llenan de colores.

Fredericksburg quizá ha ganado fama por sus viñedos, pero su encanto se sostiene en una comunidad que honra su historia y un paisaje que invita a explorarse con todos los sentidos. Encuentra más inspiración para tu viaje en visitfredericksburgtx.com.

Vuela a San Antonio

Volaris opera vuelos a San Antonio, Texas