A LA CARTA

Lima

Al gusto

Por: Kayla T. Zaldívar

Los sabores de la capital peruana bien valen un viaje. Te invitamos a recorrer esta ciudad que se ha convertido en uno de los epicentros gastronómicos de Sudamérica.

La capital de Perú se ha convertido en un imán para los amantes del buen comer, pues su gastronomía enaltece los ingredientes de la tradición y les da un giro inesperado y moderno. Además de sus restaurantes de alta cocina, la ciudad alberga una escena de comida callejera, vibrante y accesible, que deleita a propios y extraños por igual.

Un viaje a esta ciudad es, sin duda, una aventura para el paladar. Porque Lima se sirve al gusto.

Maestría que se reconoce

En 2023, la reputación de Lima como destino culinario se disparó con el reconocimiento global de dos de sus restaurantes en la lista The World’s 50 Best Restaurants: Central, bajo la dirección de Virgilio Martínez, y Maido, de Mitsuharu “Micha” Tsumura. Estos logros, junto con otro puñado de restaurantes que han figurado en la lista en el último lustro (Astrid y Gastón, La Mar, Osso, Rafael, Isolina, Fiesta, La Picantería, Kjolle, Mayta y Mérito), son un testimonio de la maestría y la innovación que florecen en la cocina limeña. Sin embargo, también hay magia en la cocina callejera, donde la tradición y el sazón se unen.

Lima

Tiene una de las cocinas más ricas y emocionantes del continente americano. Por sus restaurantes galardonados, sus barrios históricos y sus tradicionales “huariques”,
la capital peruana bien vale un viaje. Crédito: Diego Berruecos.

Su majestad el ceviche

Lima tiene contacto directo con el mar, un privilegio que se traduce en una oferta de comida marina incomparable. El ceviche, el plato insignia de la gastronomía peruana y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es el rey indiscutible. Influenciado por la comunidad japonesa, el ceviche limeño es una sinfonía de sabores exquisitos, donde el pescado fresco se marina en jugo de limón, ají y cebolla.

Para experimentar esta delicia en su máxima expresión: Al Toke Pez, una pequeña cevichería en el barrio de Surquillo, es ejemplo de que la excelencia no necesita grandes pretensiones. Con solo seis asientos, se ha ganado el reconocimiento de los locales. Es tanta la calidad y autenticidad de los platillos preparados por Tomás “Toshi” Matsufuji, que apareció en un capítulo de la serie documental
Street Food Latin America.

La cocina peruana

Tiene uno de sus pilares en los platillos del mar. Una parada imperdible en el barrio de Surquillo es Al Toke Pez, una cevichería que destaca por la calidad y la autenticidad. Crédito: Diego Berruecos.

Cocina criolla

Esta es la esencia del hogar limeño, un legado de la fusión de culturas que han habitado Perú a lo largo de los siglos. Platos como la causa limeña y el ají de gallina son solo una muestra de esta herencia culinaria.

Para probar la auténtica sazón casera, los “huariques” son la mejor opción. Huerta Chinén, un establecimiento con 37 años de tradición en el Mercado Número 2 de Surquillo, ofrece menú completo: el picante de carne, el cau cau o los olluquitos cuentan una deliciosa historia llena de tradición.

Las papas a la huancaína son otro clásico de la gastronomía criolla. Consiste en rodajas de papa sancochada, bañadas en una salsa hecha con ají amarillo, queso fresco, leche y galletas de soda, adornado con huevo duro y aceitunas. Esta combinación se encuentra en todos lados, desde los más elegantes restaurantes hasta los huariques más modestos.

No todo son anticuchos y ceviches:

el paladar dulce en la capital peruana está encabezado por postres como la mazamorra morada, los picarones con piloncillo o el famoso suspiro limeño. Crédito: Shutterstock.

Anticuchos y postres

A medida que el sol se pone, las calles de Lima se iluminan con los puestos de anticuchos, un manjar que no te puedes perder. Estas brochetas marinadas y asadas a la parrilla son una delicia singular. El puesto de doña Pochita, en Lince, es una parada obligatoria, donde, además de sus anticuchos, la pancita de res y las mollejas de pollo son famosas por su sazón.

Lima también es un verdadero paraíso dulce. La mazamorra morada, el arroz con leche y el famoso suspiro limeño son solo algunos de los postres del repertorio limeño. Uno que se lleva los aplausos es el picarón, una rosquilla frita de camote y calabaza, bañada en una miel de chancaca (piloncillo). En el parque Kennedy de Miraflores, el puesto de Picarones Mary es el lugar indicado para probar esta maravilla crujiente por fuera y suave por dentro.

Pisco sour: el maridaje perfecto

Cualquier festín culinario debe ir acompañado de un pisco sour. Este coctel, considerado la bebida nacional del Perú, se prepara con pisco (un destilado de uva), jugo de limón, jarabe de goma, clara de huevo y un toque de amargo de Angostura. Su espuma sedosa, su equilibrio entre lo dulce y lo cítrico, y su potencia lo convierten en el trago ideal para brindar en todo momento.

Lima es un destino que te invita a vivir una experiencia sensorial completa, donde la alta cocina y la comida callejera son dos caras de una misma moneda que celebran la riqueza biocultural de una nación. Así que, si buscas una aventura de sabores, un viaje a Lima es la respuesta.

Vuela a Lima

Volaris opera vuelos a Lima desde: México (AICM).